SMART-ELE experiencia de aula desde Bruselas

Escrito por Fidel Alonso, Profesor de Español como Lengua Extranjera en Bruselas

Yo fui afortunado porque aprendí a usar la SMART con José Dulac y con Ainhoa Marcos.  El primero me sedujo con su magia y dominio de la pizarra en clave pedagógica. Con Ainhoa descubrí, entre otras aplicaciones, el verdadero alcance de la PDI trabajando online. Fue mi tercer reciclaje tecnológico, a punto de cumplir los 50 y tras 25 años como profesor de secundaria.

Ahora estoy en la Escuela Europea de Bruselas-1 y uso habitualmente la pizarra digital SMART y el software de SMART Notebook para enseñar español como lengua extranjera (ELE) a los alumnos de distintas nacionalidades a quienes imparto las asignaturas de Lengua 3 y Lengua 4.

He llegado a la conclusión, después de haber utilizado sofisticadas unidades didácticas multimedia, de ensayar todo tipo de trucos interactivos, etc., de que el mejor uso que puede darse al écran interactif, como aquí le llaman, es elevarlo a la categoría de instrumento habitual, de objeto útil y necesario en nuestro entorno de aula.

Cuando preparo mis clases de ELE utilizo sistemáticamente SMART Notebook en mi ordenador portátil, que siempre me acompaña en clase conectado a la interfaz PDI-proyector. Y la aplicación diseñada por SMART me permite actividades tan sencillas como subrayar sobre textos, crear correspondencias entre imágenes y palabras, ordenar diálogos, rellenar huecos de frases, sacar partido a imágenes como un mapa o un calendario y un largo etcétera. Todo ello con la importante ventaja para mí de constituir un ahorro considerable de tiempo y para mis alumnos de fomentar su interés y su participación en clase. Porque la SMART les pertenece tanto como a mí, es la clave de un trabajo colaborativo. Y el aprendizaje mejora, al hacerse más visual y sobre todo al añadirse el componente táctil.

No renuncio a utilizar de vez en cuando las técnicas que Ainhoa y Dulac me enseñaron, pero ser maestro en un instrumento de tal alcance como la pizarra digital exige convertirlo en fin más que en medio de nuestro trabajo. Por eso yo, que coincido con McLuhan en que el medio es el mensaje, he elegido simplemente el entorno digital interactivo para mi clase y dejarme llevar por él. Es un placer.

Fidel Alonso,

Bruselas


Sobre Ainhoa Marcos