CEIP San Miguel, Madrid

“Hemos mejorado en las pruebas de nivel
de 6º de primaria que hace la Comunidad
de Madrid en los últimos tres años, que
son los que llevamos con la pizarra digital
interactiva SMART Board.”
Álvaro Sánchez, profesor y Coordinador
TIC del CEIP San Miguel

El colegio público San Miguel es un centro modesto de apenas 190 alumnos en uno de los distritos de Madrid con mayor número de alumnos procedentes de familias desestructuradas y extranjeras. Esta situación, a priori, haría pensar que el nivel académico y la motivación del profesorado son bajos. Sin embargo, nada más lejos. “Podemos decir con orgullo que hemos mejorado en las pruebas de 6º de primaria de conocimientos y destrezas indispensables (CDI), que hace la Comunidad de Madrid, en los últimos tres años, y hemos aumentado el número de solicitudes de matriculación en el centro”, comenta Álvaro Sánchez, profesor y coordinador TIC.

El Colegio San Miguel se ha convertido en un referente de la implementación de las TIC en el aula en el distrito de Hortaleza, ygracias a su labor, otros 16 centros han incorporado la SMART Board en las aulas.

Desde hace un año es un SMART Showcase School (escuela ejemplar de SMART) y ha abierto sus puertas en varias ocasiones a la comunidad educativa para mostrar cómo con mucho esfuerzo y entusiasmo, un claustro de profesores puede cambiar la enseñanza.

El origen de todo ello es el factor humano. La llegada de un profesorado joven y el liderazgo de la directora, Rosario Castro, son las claves.

“Para el centro hubo un antes y después, tras la visita de varios profesores nuestros a centros educativos en el Reino Unido y Suecia donde vieron cómo se trabaja con la pizarra digital”, afirma Rosario Castro, directora del centro.  “Cuando volvieron al centro y nos comentaron las potencialidades, ventajas y beneficios de las pizarras digitales, comprendimos que era el momento de hacer algo en el centro, porque no podía continuar siendo un colegio con aulas del siglo XIX en el siglo XXI. El problema que teníamos era de presupuesto”.

Por suerte, la buena gestión del centro había hecho posible que este colegio  público de escasos recursos económicos contara con ahorros, generados a lo largo de los últimos 15 años, que decidieron invertir en pizarras digitales.

“En el primer trimestre del curso 2008/2009 se instalaron pizarras en 5º y 6º de primaria, y en el segundo trimestre en los cursos 3º y 4º”, explica Álvaro. “Fue tan buena la aceptación por parte de profesores y alumnos que decidimos implantarla en otras aulas y en un año teníamos pizarras en todas las aulas”.

Este éxito se debió  a la formación de los profesores, de la mano de SMART, para que en poco tiempo pudieran sacarle partido, y en la implicación del alumnadopara respetar el nuevo recurso.

La motivación del profesorado aumentó enseguida y los problemas de atención de los alumnos en las aulas disminuyeron significativamente.

El centro está dotado de una SMART Board por aula, y en algunas cuentan con la Cámara de Documentos SMARTTMy dos tabletas inalámbricas SMART SlateTM. Los profesores preparan sus clases creando contenidos con el software de aprendizaje colaborativo SMART NotebookTM, que permite crear clases, impartirlas y administrarlas en una sola aplicación.

“Lo que hemos mejorado es que antes, cuando tenía que preparar una clase con ordenador tenía que ir a distintos programas, pero ahora con el Notebook es mucho más sencillo al estar todo en uno”, comenta Marta Maroto, profesora de 5º y 6º.  “Y tengo todas las unidades didácticas al alcance de un clic. Al principio puede que dé más trabajo, pero al cabo de poco tiempo es mucho más fácil”. El siguiente paso es compartir los contenidos en la comunidad SMART Exchange para los profesores de otros centros puedan adaptar los contenidos a sus clases.

De hecho todos los profesores coinciden que desde que tienen la SMART Board pueden dar todo el contenido curricular del curso y se hacen más ejercicios, ya que cuentan con más recursos y pierden menos tiempo en pasar de un ejercicio a otro y corregirlos.

También destacan que los alumnos están más motivados y les encanta salir a la pizarra. Además ponen más interés en sus trabajos porque saben que los van a exponer y recibir las críticas de los compañeros. En este sentido, la cámara de documentos SMART, que transformar cualquier objeto en contenido digital, juega un papel especial.

“Uno de los usos que más hacemos con la cámara de documentos SMART es la corrección de ejercicio en los cuadernos”, comenta María Luisa Martínez, tutora de 3º.  “Así lo vemos y entre todos corregimos. Y nos hemos dado cuenta que los alumnos mejoran la presentación del cuaderno, lo que escriben y los dibujos”.

Los alumnos de este centro han cambiado de actitud. De ser alumnos tímidos, conproblemas para hacer los ejercicios, se han vuelto más activos con ganas de hablar en público, lo que mejora sus competencias lingüísticas.

El trabajo colaborativo también ha experimentado un avance. “Con la SMART Board se produce una triple interacción porque el niño está en la pizarra, tú estás en el ordenador y el resto de alumnos trabajando en grupo”, señala Álvaro. “Le da otro ritmo a la clase y se respetan mucho los turnos. Ahora las clases son más dinámicas y la participación es constante, pero ordenada porque todos participan”.

La pizarra digital interactiva SMART Board está jugando un papel destacado con los alumnos de necesidades especiales, donde se están dando resultados muy positivos. “Al poder variar el tamaño de las letras, por ejemplo con los alumnos de dificultades visuales, pueden mantener el nivel del aula”, afirma Eva Buces, responsable de Educación Especial. “Además al ser táctiles e interactivas, estos alumnos ven que el estímulo/respuesta es rápido, y esto les motiva mucho”.

Las pizarras digitales SMART Board permiten a los profesores utilizar no solo la vía oral sino también la audiovisual, lo que ayuda mucho a los alumnos que tienen dificultades con el área del lenguaje. Además, la capacidad de utilizar sus dedos les motiva, ven que les hace más sencillo y accesible cualquier ejercicio porque interactúa de una forma más natural.

El profesor de música, Montag Olivera, fuetambién uno de los impulsores de la incorporación de la pizarra digital interactiva SMART Board  en las aulas. “La ventaja de la pizarra digital es que puedousar un programa de edición de partituras muy sencillo, en el que los niños solamente tienen  que ir poniendo las notas en cada compas, y el propio programa lo lee y lo interpreta. Así relacionan mejor las notas con la escritura de las mismas”, explica Montag.

La tableta digital inalámbrica SMART Slate se está utilizando desde principios del curso 2010/2011 y los profesores están viendo el gran potencial y ayuda para evitar distracciones del alumno cuando ellos tienen  que escribir en la pizarra porque pueden controlar aplicaciones, crear notas o resaltar información desde cualquier lugar del aula.

“Las clases de Infantil comienzan con lo que llamamos la Asamblea, es decir, todos los niños están sentados en el suelo en círculo con el profesor en el centro. El profesor y los alumnos hablar del día que es, el tiempo que hace…., tratan de temas cotidianos para que vayan aprendiendo”, explica Álvaro. “Pero cuando la profesora quería señalar algo en la pizarra, se tenía que levantar y eso distraía a los niños. Ahora con la tableta digital inalámbrica SMART Slate, escribe, dibuja y lanza juegos sin tener que levantarse.”

Los profesores cada vez están más cómodos con las soluciones SMART porque se integran perfectamente y rentabilizan los contenidos creados en SMART Notebook.

Al igual que en otros centros, unas de las principales preocupaciones cuandoinstalaron las pizarras digitales interactivas SMART Board eran los posibles actos de vandalismo y perdidas de los rotuladores. Sin embargo, nada de eso ha ocurrido, al revés, la incorporación de las pizarras digitales interactivas SMART Board ha ayudado a que los alumnos tomen una mayor conciencia de la importancia de cuidar el material y las instalaciones del centro. De hecho, no se producido ninguna pérdida de material y las pizarras están intactas. “Es más,  los alumnos son especialmente cuidadosos con cualquier cosa que ocurre cerca de las pizarras para que no sufran daños. Y si ven que algo puede siquiera rozar las pizarra, rápidamente avisan al profesor”, comenta Álvaro, con orgullo.

De todos modos, saben que aunque se pierda algún rotulador, pueden seguir utilizando la pizarra digital interactiva SMART Board con los dedos o cualquier otro objeto para seguir escribiendo, gracias al reconocimiento táctil.

Por su éxito en la implementación de la pizarra digital en el aula, este modesto centro se ha convertido en referencia en el distrito y se nota durante el proceso de matriculación de nuevos alumnos. Cada año, existe una competencia entre los centros más próximos para captar a alumnos y desde que los padres saben que el colegio San Miguel cuenta con pizarras digitales interactivas, siempre han llenado las plazas libres.

En las jornadas de puertas abiertas que organiza el centro, los padres ven cómo los niños trabajan en clase y los recursos que los profesores utilizan, y eso se ha reforzado mucho el prestigio del centro. Tanto es así, que en este momento, Álvaro y Montag forman a profesores de los centros más próximos para el uso de la pizarra digital interactiva SMART Board en el aula.

“Durante el proceso de matriculación, los

padres acuden al centro y se interesan por

las pizarras digitales. Comprenden que son

una herramienta fundamental para que sus

hijos accedan la tecnología.”

Rosario Castro, directora CEIP San Miguel

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